- Puerto Vallarta y Tapalpa se convierten en escenarios de clase mundial para el deporte extremo.
- Atletas de élite internacional y más de 30 mil espectadores proyectarán al destino globalmente.
- Turismo deportivo, derrama económica y exposición mediática en un mismo impulso estratégico
Jalisco deja claro que el turismo de experiencia ya no es tendencia: es estrategia. Este mayo, el Estado articula una narrativa donde la adrenalina conecta dos postales opuestas, costa y montaña, para posicionarse como uno de los destinos más atractivos del turismo deportivo en América Latina.
El punto de partida será Puerto Vallarta, el 1º y 02 de mayo ésta ciudad costera abandona su ritmo habitual para convertirse en un circuito urbano de descenso y freestyle, calles, callejones y el malecón se transforman en una pista técnica donde 40 riders de 12 países desafían la gravedad frente a miles de espectadores, no es sólo un espectáculo: es ciudad, comunidad y turismo integrados en tiempo real.
Figuras como Tomáš Slavík, Nicholi Rogatkin y Johny Salido elevan el nivel de una competencia que combina velocidad, precisión y narrativa visual, ingredientes clave para su alcance mediático global.

Días después, el foco se traslada a Tapalpa, el 16 de mayo, el Pueblo Mágico se convierte en sede de la Tapalpa Airlines World Cup 2026, reuniendo a los mejores exponentes del slackline en una puesta en escena que contrasta arquitectura tradicional con maniobras de alta complejidad técnica.
Más allá del espectáculo, ambos eventos funcionan como catalizadores de posicionamiento, la apuesta no es menor: atraer a un viajero más activo, sofisticado y con alto poder de gasto, mientras se fortalece la economía local y se diversifica la oferta turística.
La infraestructura también acompaña, un despliegue de seguridad con tecnología avanzada, monitoreo aéreo y cobertura estratégica garantiza que la experiencia sea tan fluida como impactante.

En el fondo, Jalisco no sólo busca visibilidad, sino liderazgo, en un contexto donde el turismo deportivo ya representa una porción significativa del gasto global, el estado se adelanta y convierte sus paisajes en plataformas de alto rendimiento.
Con más de 100 eventos internacionales en agenda y la mira puesta en el Mundial 2026, la entidad redefine su narrativa: menos destino tradicional, más escenario global.
