El país recibió más de 26 millones de visitantes internacionales en el primer trimestre de 2026, mientras el turismo genera cerca de cinco millones de empleos. Sin embargo, especialistas de Berlitz México advierten que el bajo dominio del inglés sigue siendo una de las brechas que limitan la competitividad del talento mexicano en una industria donde la comunicación se ha convertido en una habilidad estratégica.

Con la llegada de las vacaciones de verano, México se prepara para uno de los periodos de mayor actividad turística del año. Tan solo durante el primer trimestre de 2026, el país recibió 26.2 millones de visitantes internacionales, un incremento de 10.2% respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo (Sectur), con base en la Encuesta de Viajeros Internacionales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El crecimiento confirma la fortaleza del turismo como uno de los principales motores económicos del país. Actualmente, el sector genera 4.9 millones de empleos, equivalentes al 9.3% de la población ocupada nacional, según datos de Sectur.
No obstante, este dinamismo contrasta con una realidad que continúa representando un desafío para la competitividad del capital humano mexicano: menos del 10% de la población afirma dominar el inglés, de acuerdo con una investigación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), basada en información del INEGI. El mismo estudio concluye que quienes hablan este idioma perciben, en promedio, un 19.4% más de ingresos respecto de quienes no lo hacen.
La brecha también se refleja a nivel internacional. De acuerdo con el EF English Proficiency Index, México se ubica entre los países con nivel bajo de dominio del inglés, una condición que contrasta con el creciente flujo de visitantes extranjeros, particularmente provenientes de Estados Unidos, principal mercado emisor de turistas hacia el país.
La comunicación se convierte en una ventaja competitiva
Más allá de representar una habilidad adicional, la capacidad de comunicarse en inglés comienza a consolidarse como un factor que impacta directamente en la experiencia del visitante y en la competitividad de las empresas del sector.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) identifica el desarrollo de habilidades como uno de los principales retos para fortalecer la competitividad del turismo, al tratarse de una industria intensiva en interacción humana, donde la calidad del servicio depende, en gran medida, de las capacidades del personal que mantiene contacto directo con los viajeros.
En esa misma línea, el OECD Skills Outlook señala que las habilidades lingüísticas figuran entre las competencias transversales con mayor demanda en los mercados laborales modernos, debido a su capacidad para facilitar la comunicación, la colaboración y la prestación de servicios en entornos internacionales.
Diversos estudios sobre hospitalidad coinciden además en que las competencias más valoradas por el sector incluyen la comunicación efectiva con los clientes, la capacidad para interactuar con personas de distintas culturas, la resolución de problemas y el dominio de idiomas extranjeros, particularmente en destinos con alta afluencia de visitantes internacionales.
“En temporadas como el verano, muchas empresas concentran sus esfuerzos en atraer más turistas. Sin embargo, una vez que el visitante llega al establecimiento, la diferencia entre generar una mejor experiencia, concretar una venta adicional o resolver una incidencia suele depender de la capacidad de comunicación del personal. Hoy el inglés ya no es solamente un diferenciador curricular; es una herramienta de negocio”, señala Alejandro Martín del Campo, Director de Marketing Berlitz México.
Una oportunidad para fortalecer el talento
Para especialistas, el crecimiento sostenido del turismo plantea un reto que va más allá de incrementar la infraestructura o ampliar la oferta de servicios. También implica fortalecer las habilidades de quienes representan el primer punto de contacto con los visitantes.
Desde explicar las características de un producto o servicio hasta recomendar experiencias, resolver dudas, atender reclamaciones o comunicar protocolos de seguridad, el dominio del inglés puede influir en la percepción del visitante, favorecer el consumo y contribuir a elevar la calidad del servicio.
En este contexto, Berlitz México considera que el aprendizaje del idioma debe responder cada vez más a escenarios reales de interacción profesional. Por ello, la institución ha desarrollado programas orientados a sectores como turismo, hospitalidad, comercio y servicios, incorporando metodologías conversacionales y herramientas de inteligencia artificial que permiten simular situaciones cotidianas de atención a clientes internacionales.
“El crecimiento del turismo representa una gran oportunidad para México, pero también para millones de personas que trabajan de cara al público. Fortalecer habilidades como el inglés no solo mejora la experiencia del visitante; también puede traducirse en mayores oportunidades laborales, mejores ingresos y una mayor competitividad para las empresas y para el país”, concluye Martín del Campo.
