
La Copa Mundial de Futbol 2026 no tendrá partidos en Puebla, pero el gobierno estatal considera que el torneo representa una oportunidad para posicionar al estado ante millones de visitantes nacionales e internacionales que recorrerán México durante la competencia.
La apuesta se sustenta en una industria turística que ya muestra cifras relevantes. De acuerdo con datos oficiales, Puebla recibió 5.57 millones de visitantes y registró una ocupación hotelera promedio de 48.7 por ciento, generando una derrama económica superior a los 6 mil 117 millones de pesos. Estas cifras colocan a la entidad entre los principales destinos turísticos del país, ubicándose en el cuarto lugar nacional.

Las autoridades confían en que la cercanía con la Ciudad de México, una de las sedes mundialistas, permita atraer parte del flujo de turistas que llegarán al país para seguir el torneo. Para ello, Puebla busca promocionar su oferta histórica, gastronómica y cultural, además de fortalecer la infraestructura y los servicios vinculados al turismo.
Entre los activos que presume el estado destacan más de 190 experiencias de turismo comunitario distribuidas en distintas regiones, así como una mayor conectividad aérea gracias a la apertura de 12 nuevas rutas: nueve nacionales y tres internacionales.

La gastronomía también se perfila como una de las principales cartas de presentación. Este año Puebla fue incorporada a la Selección de la Guía Michelin, un reconocimiento que refuerza la proyección internacional de su cocina.
En paralelo, el estado ha incrementado su inversión en infraestructura deportiva. Según cifras oficiales, se han destinado 777 millones de pesos al sector y Puebla fue sede principal de la Olimpiada Nacional CONADE 2026, evento que atrajo alrededor de 1.8 millones de visitantes.

La experiencia reciente en la organización de eventos masivos es otro de los argumentos que respaldan la estrategia. El Festival Glow México 2026 reunió a más de 937 mil asistentes y generó una derrama económica estimada en 688 millones de pesos.
Con el Mundial cada vez más cerca, Puebla busca aprovechar el escaparate global para consolidarse como uno de los destinos turísticos más importantes del país, apoyándose en su patrimonio histórico, su oferta gastronómica y una ubicación estratégica que la conecta con algunos de los principales centros urbanos de México.
